3. Principales componentes de la creatividad
3.1. Definición de creatividad

Fuente: Banco de imágenes de IFSTIC
El término creatividad se deriva del latín creare que significa producir o crear. Hoy en día, las personas creativas son más apreciadas y se dedican más esfuerzos a desvelar las dimensiones implicadas en el proceso creador. Su importancia radica en el hecho de que es esencial para el desarrollo de la personalidad y el progreso social y cultural.
Sin embargo, el fomento de la creatividad requiere un ambiente presidido por la flexibilidad y la libertad. La enseñanza excesivamente rígida y programada constriñe el proceso creador. La educación puede inhibir o estimular cualquier brote de originalidad.
Conviene fomentan la expresión y las aptitudes personales. A su vez, la palabra creatividad suele designar un amplio conjunto de acciones, entre las que hemos de incluir la producción artística de toda índole, los descubrimientos y los inventos. Así pues, la creatividad puede ligarse a aspectos técnicos y/o estéticos. Hay ocasiones en que se aprecia nítidamente el carácter práctico de la producción creativa, por ejemplo, un coche; otras veces, en cambio, la creatividad se relaciona más con las artes y con el enriquecimiento espiritual, tal como ocurre, pongamos por caso, con una composición musical.
3.2. Características del sujeto creativo
Las personas creativas se caracterizan por determinados rasgos de personalidad. Los principales son:
- Independencia de juicio, autonomía. Los niños/as creativos/as son desde muy pequeños/as muy autónomos/as. También se caracterizan por ser inconformistas y con gran necesidad de autodirigirse, quizá porque poseen seguridad en sí mismos y un manifiesto "espíritu de rebeldía".
- Pensamiento no convencional. Los niños/as creativos/as se sienten atraídos por los desafíos intelectuales y las cuestiones complejas. Más que pensamiento reproductivo, tienen pensamiento productivo.
- Alto nivel intelectual. En general, para la actividad creativa de cualquier tipo se necesita una alta inteligencia. Sin embargo, un nivel elevado de inteligencia no garantiza en todos los casos que el niño/a sea creativo/a.
- Tolerancia a la ambigüedad. Es la capacidad para resistir la incertidumbre o confusión propias del proceso creador, toda vez que no se siguen itinerarios establecidos. El desconocimiento de las vías de solución puede generar zozobra y se requiere fortaleza en el niño/a para culminar con éxito la trayectoria creativa.
- Interés por aspectos teóricos y estéticos. Los niños/as creativos/as se sienten inclinados tanto hacia la verdad como hacia la belleza.
- Fluidez y flexibilidad intelectual. La fluidez intelectual se refiere a la facilidad con que brotan ideas y respuestas adecuadas. Los niños/as creativos/as aportan soluciones innovadoras y pertinentes. La flexibilidad se opone a rigidez mental y hace referencia a la capacidad intelectual con que los sujetos creativos ensayan nuevas direcciones de pensamiento. Las personas creativas están más orientadas al cambio.
- Sensibilidad.- Los niños/as creativos/as se preocupan por los problemas y se inclinan hacia a la búsqueda de soluciones.
- Motivación. Los niños/as creativos/as poseen elevada motivación intrínseca, aunque lógicamente también necesitan el reconocimiento de sus obras.
- Apertura a nuevos problemas.- Los niños/as creativos/as se lanzan a descubrir claves inéditas de la realidad. Con frecuencia exploran el entorno desde posiciones originales.
- Tenacidad. Los niños/as creativos/as perseveran hasta alcanzar las metas. No cejan fácilmente en su empeño por convertir en realidad los proyectos.

