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3.3. La mala organización

Folios de diferentes colores sujetos con pinzas de oficina.
Organizar las tareas.
Fuente: morguefile
Autor: cohdra

Los síntomas de la mala organización son, entre otros, la incapacidad para diferenciar claramente lo urgente, lo innecesario, lo que está en proceso o lo que es importante.

Esto es producido por la inexistencia de adecuados sistemas de archivo, de seguimiento de tareas, y a la adquisición de malos hábitos.

Es así como las personas se ven atrapadas en una maraña estresante de papeles y documentos que no le permiten ver de manera clara los proyectos en proceso y sus posibles movimientos, agregan estrés a las tareas rutinarias y disminuyen sus posibilidades de brillar por incapacidad de visualizar bien sus tareas.

Una mala organización conlleva la pérdida de tiempo, y esto está ligado a la pérdida de dinero o a dejar de ganarlo. También está asociado con en el incumplimiento de los objetivos, causando malas sensaciones como frustración.

Muchas veces, la mala organización es debido al estrés, los malos hábitos desarrollados en la forma de abordar las tareas, procedimientos y en mayor medida con los procedimientos mal planificados.

Los trastornos de ansiedad y estrés ocasionan en un primer momento inquietudes y pérdidas de rendimiento. Posteriormente pueden generar problemas de salud mental y física como irritabilidad; depresión; etcétera:

Ejemplos de molestias sufridas como consecuencia del estrés en un primer estadio:

Medidas preventivas. Es necesario corregir a tiempo las malas conductas y hábitos incorporados, para evitar efectos posteriores indeseados. Para ello se deben incorporar algunas medidas que ayudarán a la causa:

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