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Los roles ¿son adscritos o adquiridos?

Cuando se habla de los roles sociales, una de las cuestiones que suelen surgir es la de preguntarse si el rol que ejecutamos es adscrito o adquirido. Para contestar a esta cuestión habría que diferenciarlos:

 
  • El rol adscrito no depende de la voluntad de las personas, es decir, no intercedemos en nada para poder llegar a convertirnos, por ejemplo, en hijos/as, en hermanos/as. Otra característica de los roles adscritos es que suelen basarse en características que pueden llegar a ser delimitadas con mucha precisión. Aunque cabe considerar, llegados a este punto, que definir un rol adscrito, irónicamente, no termina siendo algo muy preciso.

  • Por su parte, el rol adquirido es aquel que, con actividad o esfuerzo por parte de quien lo ejecuta, lo ha ido asumiendo poco a poco. En otras palabras, un rol adscrito depende de la propia decisión, de las habilidades o de la responsabilidad de la persona que lo lleva a cabo. También es verdad que existen facilitadores contextuales que pueden favorecer el adscribirse a un determinado tipo de rol. Así pues, el adquirir un determinado rol no sólo depende de querer ejecutarlo, sino de tener un contexto que mínimamente lo favorezca.

 

Pero para la dinámica de grupos, las clasificaciones de roles sociales se han centrado más en determinar los diferentes roles en tres grandes categorías:

 
  • roles orientados a la tarea,
  • roles orientados a las relaciones socioemocionales,
  • roles personales (Benne y Sheats, 1948).

Los primeros se encuentran orientados a la consecución de la tarea y el cumplimiento de los objetivos grupales; los segundos, tal y como lo sugiere su nombre, son aquellos que se encargan principalmente del mantenimiento y la satisfacción de las relaciones afectivas entre los miembros del grupo; mientras que los últimos tienen su punto de interés en las necesidades propias de las personas, son roles personales.

Bibliografía

Bibliografía

1) Roles orientados a la tarea

 

Son roles que tienen como prioridad realizar la tarea que el grupo tiene como objetivo. A modo de ejemplo se pueden mencionar los siguientes:

 
  • Iniciador/a. Recomienda nuevas ideas, nuevas formas de apropiarse los problemas.
  • Informador/a. Proporciona opiniones, valores y sentimientos.
  • Coordinador/a. Muestra la relevancia de cada idea y su relación con el conjunto de problemas.
  • Evaluador/a. Somete a análisis las realizaciones grupales y evalúa la eficacia de los procedimientos.
 

2) Roles socioemocionales

 

Estos roles se encuentran en estrecha relación con aquellas acciones que se encaminan a facilitar y así poder satisfacer las necesidades afectivas de los miembros del grupo. Tipos de este rol serían los siguientes:

 
  • Animador/a. Recompensa a los demás otorgando afecto y acuerdo.
  • Armonizador/a. Hace de mediador en los conflictos entre los miembros.
  • Observador/a. Señala los aspectos positivos y negativos de la dinámica grupal.
  • Seguidor/a. Acepta las ideas dadas por otros y sirve como audiencia.
 

3) Roles personales

 

Los roles personales son aquellos que tienen que ver con cuestiones propias de la personalidad, aunque también están dirigidos a la satisfacción de necesidades individuales. Son ejemplos de ellos:

 
  • Agresor/a. Pone en duda la competencia de los otros/as y desaprueba sus acciones.
  • Bloqueador/a. Negativista, reticente, habitualmente está en contra sin razón aparente.
  • Buscador/a de reconocimiento. Llama la atención sobre sí mismo, sus méritos y sus logros.
  • Dominador/a. Intenta imponer su control sobre el grupo.
 
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