Una vez contextualizadas las Políticas de Igualdad que nos amparan, es necesario revisar dos conceptos clave para comprender el momento en el que nos encontramos, así las líneas estratégicas que persiguen las actuales y futuras Políticas de Igualdad. Haz clic sobre cada uno de ellos y descúbrelos.

Igualdad Formal

Otorgar a hombres y mujeres los mismos derechos, las mismas oportunidades, las mismas condiciones e igual tratamiento en todos los campos de la vida y esferas de la sociedad. Conseguir igualdad en las leyes para ambos sexos. Supone el reconocimiento jurídico de la igualdad. Incluye la no discriminación por razón de sexo. Persigue la eliminación de todas las formas de discriminación explícitamente recogida en las leyes.

Es necesaria para erradicar las discriminaciones directas:cuando se trata de manera desigual a una persona por razón de su pertenencia a un sexo.


Ejemplos:

Despedir a una mujer de su puesto de trabajo por estar embarazada, o impedir que las mujeres puedan ser futbolistas profesionales.

Discriminaciones directas:

Hablamos de Discriminación Directa cuando una persona es tratada de manera menos favorable que otra, en este caso, por pertenecer a un sexo y no a otro. Penalizada por la Ley pero todavía se encuentran casos.


Ejemplo. La evidente discriminación consistente en que las mujeres casadas no podían ser titulares exclusivas de una cuenta corriente o no podían viajar sin la autorización del marido no se eliminó hasta la constitución del 78, hoy todavía podemos encontrar ejemplos de discriminación directa en la sección de empleo (Se necesita director/ Se necesita secretaria).

Igualdad Real

Eliminar toda discriminación de trato por razón de sexo en cualquier ámbito de la vida. Supone la interposición de medidas necesarias para que la igualdad sea efectiva.

Es necesaria para erradicar las discriminaciones indirectas:más difíciles de identificar y que consisten en establecer condiciones que en términos formales son neutras pero que en la práctica son desfavorables para uno de los sexos: cuando se trata de manera desigual a una persona por razón de su pertenencia a un sexo.


Ejemplos:

Uso segregado de los espacios en los colegios, las contrataciones a tiempo parcial, o la restricción de los servicios de limpieza en una comunidad vecinal.

Discriminaciones directas:

Estamos ante un caso de Discriminación Indirecta cuando una disposición, criterio o práctica aparentemente neutros coloca a una persona en situación de desventaja con respecto a otra, por razón de sexo.

A pesar de que muchas leyes, normativas o prácticas sociales traten de igual forma a hombres y a mujeres, al final tienen como efecto un resultado negativo o desigual para las mujeres, porque las mujeres parten de una situación de desventaja.

Ejemplo: Un Convenio colectivo que, sin hacer ninguna alusión al sexo, recoge una diferencia salarial entre el puesto de limpiadora (ocupado mayoritariamente por mujeres) y peón de limpieza (ocupado mayoritariamente por hombres). Supone un claro incumplimiento del principio de igualdad de retribución por un trabajo de igual valor.